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martes, 21 de febrero de 2017

Abel <Trujillo> Martínez promotor de la delincuencia

Limpiar a Santiago de la clase trabajadora informal ya de por si es peligroso, sin antes tener medios donde esa personas aún laboren seria promover la delincuencia. Lo cierto es que las medidas odiosas y arbitrarias tomada por el actual síndico de la ciudad de santiago les han hecho ganar el odio de la clase trabajadora en una provincia donde la delincuencia se ha apoderado de y los medios de trabajos se hacen cada vez más escasos.

La última acción de la alcaldía es quitar a los carretillero de las calles de Santiago, pero no sólo eso les llevaban las carretillas con todo y mercancía

Abel Martínez que ha demostrado su odio a la clase trabajadora pobre primero la tomó contra los buhoneros la aceras de santiago, luego contra los trabajadores del mercado de Pueblo Nuevo, la acción arbitraria contra los parqueadores del monumento, el asalto del 14 de febrero a los trabajadores del Mercado Modelo, ahora le dan 30 días a los guagueros de la 30 de marzo, y esto último.

martes, 4 de octubre de 2016

El trujillo Abel Cancela a 25 miembros del Cuerpo de Bomberos de Santiago

La disposición ha creado pánico e intranquilidad entre el personal


SANTIAGO. El alcalde de este municipio, Abel Martínez, que ha sido catalogado como trujillista por el hecho de tomar medidas en las cuales abusa del poder,  dispuso este martes la cancelación de 25 miembros del Cuerpo de Bomberos, sin explicar las causas de los despedidos.

Según se informó, entre los cancelados de la institución apaga fuegos figura el intendente general, coronel Ricardo Rosario, así como todos los choferes.


Las cancelaciones ordenadas por Abel Martínez llegan en un momento en que Santiago se encuentra en alerta amarilla producto del huracán Matthew, que afecta este y otros países de la región.


En la estación central, ubicada en la avenida 27 de Febrero con calle 30 de Marzo, la disposición ha creado pánico e intranquilidad entre el personal, que se observaba este martes desanimado en sus labores, ante el temor de que en cualquier momento también ellos puedan correr la misma suerte.


No obstante, trascendió que la medida será revocada por la Sala Capitular local en la próxima sesión.

martes, 24 de diciembre de 2013

Hoy se celebra también el día del pobre

El NACIONAL. Hoy se celebra la tradicional cena de Nochebuena en el día declarado por Rafael Leonidas Trujillo Molina en 1959 como “Día del Pobre” para que el Gobierno suministrara recursos y alimentos a todas las familias de escasos recursos.  Cincuenta y cuatro años después el presidente Danilo Medina sigue distribuyendo alimentos entre las familias humildes los 24 de diciembre a través de los Comedores Económicos y el Plan Social de la Presidencia.

Durante este período los gobiernos de Joaquín Balaguer, Antonio Guzmán, Jorge Blanco, Hipólito Mejía y Leonel Fernández utilizando diferentes métodos siguen dándole continuidad a la disposición de Trujillo de facilitarles alimentos a las familias de escasos recursos para que preparen la cena de Nochebuena.

La disposición del Trujillo fue ordenada mediante el decreto número 5231 de 1959, Gaceta Judicial 8419, creando la Junta Nacional Pro-Día del Pobre como un organismo responsables para darle cumplimiento a la medida.

La junta tenía como finalidad suministrar alimentos a todas las familias humildes y esa vez quedó integrada por los secretarios de Salud y Previsión Social, Interior y Comunicaciones, los presidentes de la Junta Central Directiva del Partido Dominicano, Cámara de Comercio, Agricultura e Industria, jefes de la Policía, de la Cruz Roja, Arquidiócesis de Santo Domingo, entre otros funcionarios.

En los municipios cabeceras de provincia el senador y los presidentes de la Junta Municipal del Partido Dominicano, los síndicos municipales quedaban a cargo de todas las actividades del “Día del Pobre”.


Sesenta años después el Gobierno sigue distribuyendo alimentos entre las familias humildes los 24 de diciembre a través de los Comedores Económicos y el Plan Social de la Presidencia.

Escrito por TOMÁS VIDAL RODRÍGUEZ

jueves, 30 de mayo de 2013

Nietos Trujillo reclaman 4,432 MM a Banreservas

Dos nietos del tirano Rafael Leónidas Trujillo reclaman del Banco de Reservas la devolución de 4 mil 432 millones de pesos, que corresponden a una cuenta que tenía en esa entidad bancaria su madre Yolanda Lina Lovatón Pittaluga. El reclamo hecho por Rafael José Ramón Trujillo Lovatón y Yolanda Altagracia Trujillo Lovatón fue conocido y reenviado el pasado 30 de abril por la Cuarta Sala Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional.
Los descendientes de Trujillo, de cuyo ajusticiamiento se cumple hoy 52 años, argumentan que  el 4 de febrero de 1950 su madre Yolanda Lina Lovatón Pittaluga depositó en el Banco de Reservas 2 millones 300 mil dólares.
Explicaron que esa suma de dinero nunca fue devuelta a su familia, por lo que 63 años después ha generado intereses por 101 millones de dólares, lo que a la actual tasa de cambio equivale a 4,432 millones de pesos.
En su demanda contra el Banco de Reservas, los nietos de Trujillo están representados por el abogado y exjefe de la Policía, Rafael del Socorro Payán, mientras la entidad financiera la representa el doctor Luis Rivas.
Dijeron que el dinero depositado en Banreservas fue transferido desde una cuenta que poseía Lovatón Pittaluga en el First National Bank of Miami Beach, debido a que la tasa de interés que se ofrecía en el país era más atractiva que en Estados Unidos.
La información trascendió en un reportaje televisivo en Cadena de Noticias (CDN), Canal 37.
Señalan que el Banco de Reservas se niega a devolver los valores que recibió en depósito, además de los intereses generados durante los últimos 63 años.
Los descendiente del tirano indican que el único interés de la demanda es la devolución de los valores dado en calidad de depósito desde el año 1950, y que las pruebas fueron depositadas en la jurisdicción competente.
Los abogados de la familia demandante presentaron una certificación de la entidad bancaria en la que aseguran que la propietaria de la cuenta no hizo cambios ni retiros entre el 1950 y el 1957.
Explican que según consta en el depósito el año 1950, el Banco de Reservas se constituye en deudor de esos valores más los intereses capitalizados que se han devengados, por lo que la entidad está obligada a devolver los 103 millones de dólares requeridos.
Dicen que los cálculos fueron hechos hasta el mes de marzo del 2013, por el contador público autorizado Domingo Gondebaldo Medina.
Aclararon que la señora Lovatón Pittaluga, en su condición de ahorrista nunca redimió, retiró o canceló el certificado de depósito en dólares.
“Al analizar y calcular los intereses que devenga esta cuenta, lo hemos hecho en base a la tasa de interés que presenta el Banco de Reversas”, expresa el documento de los nietos de Trujillo.
Afirman que sus reclamos están fundamentados en las normas de auditorías aceptadas en el país e indican que el dinero generado por los intereses fue capitalizado.
UN APUNTE
El aniversario
La demanda contra el banco estatal coincide con el 52 aniversario del ajusticiamiento del tirano Rafael Leónidas Trujillo, quien durante 31 años encabezó lo que ha sido considerada la dictadura más sangrienta de América Latina. Aunque se celebraban elecciones sólo existía el partido y candidato de Trujillo.

jueves, 28 de marzo de 2013

Opinan ley anti Trujillo es violatoria a Constitución


MIAMI.   Los familiares del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina residentes aquí dieron a conocer  una comunicación dirigida al procurador general de la República, en la que se quejan de los intentos de revivir una disposición de 1962 que prohíbe las actividades trujillistas y que ellos consideran como una “ley mordaza” violatoria de los derechos consagrados en la actual Constitución.
La  comunicación enviada al procurador Francisco Domínguez Brito está suscrita por L. Ramfis Domínguez Trujillo, hijo de la señora María de los Ángeles Trujillo Martínez (Angelita), quien  radica en esta ciudad y es hija menor del dictador  que gobernó durante 31 años el país.
“…mantenemos que la disposición 5880-62 del Consejo de Estado, quedó debidamente anulada conforme el Artículo 6 de nuestra Carta Magna como fue ratificada en su última versión en el 2010, que dispone lo siguiente: “son nulos de pleno derecho toda ley, decreto, resolución, reglamento o acto contrarios a esta Constitución”, se expresa en la misiva.
Añade que “esta afirmación se apoya también en el Artículo 49 de la Constitución que protege el derecho a la libertad de expresión e información proclamando que “toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, ideas y opiniones, por cualquier medio, sin que pueda establecerse censura previa”.
Sostiene que “el derecho universal de libre expresión es también protegido por leyes internacionales y pactos convenidos entre los países que respetan la facultad de estos atributos inherentes a la autonomía de cada individuo. La República Dominicana es signatario a estos trascendentales acuerdos como lo son la Convención Americana Sobre Derechos Humanos y la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. No podemos permitir que continúen perpetuando su vulgar atropello a este derecho fundamental”.

domingo, 29 de mayo de 2011

Imbert Barreras "Era la única forma de deshacerse de él"


Antonio Imbert tiene 90 años. Es un hombre corpulento con el pelo muy corto que incluso se puso su uniforme militar para recibirme.
Imbert es oficialmente un héroe nacional porque hace 50 años fue uno de los hombres que emboscó y mató al gobernante dominicano.
Su esposa, Giralda, lo lleva a la sala y él se dirije lentamente hacia una pequeña silla mecedora. Giralda le enciende un cigarrillo al tiempo que él me pregunta: "¿Qué quieres saber?".
Era tarde en la noche cuando Trujillo fue asesinado en un tiroteo en la carretera que conduce de la capital, llamada entonces Ciudad Trujillo, a San Cristóbal, donde el ex líder militar tenía una joven amante.

"Le disparé de nuevo"

El drama lo aborda el escritor peruano ganador del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa en su novela "La Fiesta del Chivo", que fue publicada en el año 2000.
Imbert y otros tres conspiradores estaban esperando en su automóvil a que pasara el Chevrolet con chófer en el que viajaba Trujillo. Dos vehículos con otros tres hombres armados estaban apostados más adelante en la carretera.
A sus 90 años, la memoria de Imbert no es lo que era. Pero sí se acuerda de haber perseguido el automóvil de Trujillo y también recuerda los primeros disparos.
Lo que también recuerda bien Imbert es el momento en que el chófer de Trujillo redujo la velocidad y decidió atravesar su vehículo para bloquearle el camino. "Luego comenzamos a disparar".
Trujillo y su conductor se defendieron. Imbert narra cómo eventualmente él y uno de los otros se bajaron del coche para acercarse a su objetivo.
"Trujillo estaba herido, pero todavía podía caminar, así que le disparé de nuevo", cuenta.
El cadáver del gobernante, conocido simplemente como "El Jefe", quedó tendido sobre la carretera. "Luego lo pusimos en el coche y se lo llevaron".

Nadie me mandó a matarlo

Cincuenta años más tarde, me pregunto si Imbert todavía se enorgullece de haber sido uno de los que disparó.
"Claro", responde. "Nadie me dijo que fuera a matar a Trujillo. La única manera de deshacerse de él era matarlo", asegura.
El general Imbert -obtuvo ese rango militar más tarde para que pudiera recibir una pensión del Estado- no es el único en sacar esta conclusión.
"Si yo fuera dominicano, que gracias a Dios no lo soy, estaría en favor de la destrucción de Trujillo como el primer paso necesario para la salvación de mi país y, de hecho, lo consideraría como mi deber cristiano", escribió Henry Dearborn -el jefe de facto de la oficina de la CIA en República Dominicana- en una carta a sus superiores del Departamento de Estado en octubre de 1960.
"Si recuerdan a Drácula, recordarán que era necesario clavar una estaca en su corazón para evitar la continuación de sus crímenes. Creo que la muerte súbita sería más humana que la solución del nuncio, que una vez me dijo que pensaba que debía rezar para que Trujillo tuviera una enfermedad larga y persistente", continuaba la misiva.

"La Guerra Fría en el Caribe"

Rafael Leonidas Trujillo había tomado el poder en 1930. Se trataba de un poder absoluto que no admitía oposición. Los que se atrevieron a oponerse fueron encarcelados, torturados y asesinados. A menudo, sus cuerpos desaparecían y se decía que eran utilizados para alimentar a los tiburones.
"Tengo que comparar su régimen con el de Stalin o con el actual gobierno en Corea del Norte", señala el historiador dominicano y ex embajador en Washington Bernardo Vega.

En 1937, Trujillo ordenó la masacre de varios miles de haitianos en un intento por realizar una "limpieza étnica" y luego a regañadientes pagó una indemnización.
Además, cambió el nombre de la capital a Ciudad Trujillo, así como el de la montaña más alta del país, a la cual denominó Pico Trujillo. Coleccionó medallas y títulos, expropió propiedades y negocios para sí mismo y su familia.
Durante esa época, mantuvo relaciones cordiales con Estados Unidos. Una fotografía tomada en 1955 lo muestra sonriente con el entonces vicepresidente Richard Nixon.
Sin embargo, la relación se agrió y, en 1960, Estados Unidos cerró su embajada y retiró a su embajador. La gota que colmó el vaso había sido un intento de asesinato patrocinado por Trujillo contra el presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt.
El presidente Dwight Eisenhower ya había aprobado un plan de contingencia para eliminar a Trujillo si un sucesor adecuado podía ser inducido a tomar el relevo.
En ese caso, el único material de apoyo proporcionado por EE.UU. a los conspiradores eran tres carabinas M1 -que habían quedado en el consulado de EE.UU. tras la retirada del personal de la embajada- que fueron entregadas con la aprobación de la CIA.

Sin apoyo

El nuevo gobierno de Kennedy retiró su apoyo formal al atentado contra la vida de Trujillo en el último minuto.
La fracasada invasión de Cuba en Bahía de Cochinos había tenido lugar sólo tres semanas antes y Kennedy estaba preocupado de que un vacío de poder en la vecina República Dominicana pudiera ser llenado por otro Castro.
"La Guerra Fría se había trasladado al Caribe", explica Bernardo Vega.
El complot para matar a Trujillo fue un desastre. A los pocos días casi todos los involucrados en la conspiración habían sido detenidos, junto con los miembros de sus familias. Fueron encarcelados, torturados y en muchos casos, asesinados.
Pero todos ellos son recordados como héroes. Una placa cerca del lugar donde Trujillo murió conmemora el sacrificio de estos hombres y se refiere a la muerte del ex gobernante militar no como un "asesinato" sino como "ajusticiamiento".
"Nosotros los dominicanos reaccionamos muy negativamente cuando a los que mataron a Trujillo los llaman asesinos", dice Bernardo Vega.
"El ajusticiamiento es una forma de darle un giro positivo, decir que era algo bueno", aclara.

El sombrero y los zapatos

Antonio Imbert le debe su supervivencia a la valentía del cónsul italiano en Santo Domingo, quien le permitió esconderse en su casa durante seis meses.
Él fue el único de los siete hombres que, tras participar en el tiroteo, sobrevivió el año 1961. Dos de ellos murieron tras resistirse a ser detenidos.
A los otros cuatro los sacaron de la cárcel y les dispararon en un acto de venganza personal ordenado por Ramfis, el hijo mayor de Trujillo.
Imbert aún conserva una de las carabinas M1 estadounidenses, pero no me permite verlas. "Ese tipo de cosas no se muestran", justifica.
Pero sí me deja ver el sombrero que utilizó para disfrazarse en los agitados días después del ataque, mientras caminaba por las calles de la capital en busca de refugio.
Imbert cuenta una historia de cómo tomó un autobús público y el conductor lo reconoció, pero no aceptó que pagara nada por respeto a lo que había hecho.
Su esposa trae el par de zapatos marrones que calzaba la noche que le disparó a Trujillo.
Son sorprendentemente pequeños -talla 37 y medio- y están visiblemente desgastados. "Nunca han sido reparados", confiesa su esposa.
"Él se los pone cada 30 de mayo y, a veces, los lleva durante varios días".









La "oveja negra" de la familia Trujillo ve posible aprendizaje en dictadura

SANTO DOMINGO.- Autodefinida como la "oveja negra" de la familia por rechazar el régimen que por 31 años implantó su abuelo en República Dominicana, la escritora Aída Trujillo dice que tal vez ese período pueda considerarse un "aprendizaje necesario" para saber que "no es necesaria" una dictadura para que un país funcione.

Esta menuda mujer de mirada profunda y fácil expresividad admite, eso sí, que ha sido "muy, muy duro", separar al "abuelo tierno y cariñoso" del político que -como lo juzga la historia- implantó el más tenebroso Gobierno que haya sufrido el pueblo dominicano.

"Yo soy Aída Trujillo, soy una persona individual, independiente dentro de unas normas libres, nací de un hombre de apellido Trujillo y de una mujer de apellido Ricart", dice a Efe la nieta de Rafael Leónidas Trujillo Molina, que hace más de un año volvió a vivir en Santo Domingo, donde nació en octubre de 1952.

Durante la conversación aflora el nombre de María de los Ángeles (Angelita) Trujillo, la última hija del dictador dominicano, quien "a capa y espada", defiende a su padre, a propósito de que mañana la República Dominicana conmemorará el cincuentenario de la muerte del tirano.

"Me aburre", dice Aída en referencia al libro de su tía "Trujillo, mi padre, en mis memorias", en una opinión fundamentada en que "Angelita habla de su papá como una hermanita de la caridad", cuando las evidencias dicen lo contrario.

"Nunca nos hemos llevado bien, desde pequeña, para mí nunca ha sido como tía, es mi tía, pero no ha ejercido como tal", dice.

Aída afirma que "descubrió" casi por accidente al Trujillo dictador cuando en una visita que hizo al país en 1975 procedente de España, donde vivía, entró a una librería y adquirió varias obras que hablaban del régimen.

"Cuando veo esto no hice más que negarlo y ponerme a llorar inconsolablemente en el hotel donde me hospedaba", recuerda.

A raíz del suceso, decide renegar de Dios y asume la ideología comunista, como forma de rebeldía ante lo que acababa de enterarse.

"Pasó el tiempo y empecé a escribir recuerdos de mi infancia con mi familia en Santo Domingo y de ahí surgió el libro A la sombra de mi abuelo".

jueves, 26 de mayo de 2011

Angelita Trujillo le cuenta su versión de los hechos a Listin Diario II


Escrito por:
Miguel Franjul 

La hija del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina, Angelita, aceptó entrar en un diálogo amplio y franco con el director del LISTÍN DIARIO sobre muchos aspectos que jalonaron la vida suya y de su familia, tanto desde el poder como en el exilio, ante la proximidad del 50 aniversario del ajusticiamiento de su padre el 30 de mayo del 1961. Esta es la segunda parte.
Recientemente varios miembros de la resistencia contra Trujillo dijeron que el régimen de su padre había matado a más de cincuenta mil dominicanos. ¿Qué le parece a usted esa versión?De momento van a decir que cien o doscientos mil, eso no importa. Hay que ver las estadísticas. Eso lo que da es risa, porque la verdad es que van a perder la credibilidad de todo el mundo hablando estos disparates, ¡por Dios!
¿Entonces usted cree que es una exageración?
También se ha dicho, y yo le estaba contando a Ramfito hoy, que también han dicho que no fueron 30 años, que hay que agregarle ahora los 12 primeros de Joaquín Balaguer.
Yo quisiera saber ¿qué usted opina de Balaguer y el papel que jugó?
Él fue un gran colaborador de mi papá durante el gobierno de mi padre, y como yo estuve fuera durante el gobierno de Balaguer, o sea, yo no...
Pero cuando se produjo la muerte de su padre él queda más o menos al frente de los destinos nacionales, ustedes se marchan,  y él se queda.
Bueno duró muy poco tiempo en el poder, casi en seguida tuvo que asilarse. Ramfis, bueno la familia lo ayudó a subir a poder de nuevo. Mi mamá no estaba de acuerdo con que lo ayudáramos.
¿Y qué tipo de ayuda era esa Angelita?
Económica. Lo apoyamos en todo lo que pudimos para que pudiera ganar las elecciones.
Ustedes apoyaron para que él ganara las elecciones, pero después ¿cuál fue el trato de él hacia ustedes, usted salió del país, pero jamás regresó?No, yo volví a la República Dominicana durante el gobierno de Balaguer.
¿Cuántas veces?
Una sola vez, dos veces, perdón, dos veces.
¿Pero eran visitas muy temporarias?
Una vez estuvimos diez días y después, creo que un fin de semana donde Guarién Cabrera.
Usted dijo en su libro que todavía en el pueblo dominicano está muy enraizado el trujillismo. ¿Qué quiso decir con eso? Que hay mucha gente que admira a Trujillo  por su obra o que admira la forma en que él manejaba los asuntos del país.No, yo no sé, seguro que por su obra de gobierno, porque hay que ver que la Era de Trujillo fue la era de oro del país. Eso es indudable, eso no hay quien lo discuta y no se puede tapar el sol con un dedo.  Eso está a la vista.
En su libro también hay unas revelaciones muy fuertes que causaron mucho impacto, en relación con las hermanas Mirabal, porque la versión que usted dio difiere totalmente de la que mucha gente tiene. Usted dijo que esa muerte no fue ordenada por su padre y él inclusive se sorprendió al conocer la noticia. ¿Sobre que pruebas usted basa esa afirmación?La información de la CIA que le dio al Departamento de Estado y al Congreso Americano que decía la información sobre las actividades de la CIA para los asesinatos de líderes extranjeros, y ahí estaba la de mi padre, el contacto de la CIA en la República Dominicana era un cercano colaborador de Trujillo (cuyo nombre se reserva El Listín por razones legales)  y entonces ellos le informaron a él que no iban a participar en el proyecto del asesinato de mi padre mientras él (Trujillo) tuviera el control absoluto del gobierno allá. Que tenía que haber un acto o algo contundente allá para ellos entonces colaborar. Entonces esa fue la sentencia de muerte de las hermanas Mirabal, porque como tú sabes eso afectó el régimen de mi padre absolutamente, mi padre no quería que esas muchachas sufrieran nada. Un alto jefe militar fue el que dio la orden para el asesinato, según declaró ese oficial en la Aviación y, sin tortura, él declaró que el cercano colaborador de mi padre le había dicho a él que había que echarle ese problema, con otras palabras, a mi papá.
Pero eso era insólito, porque él en ese momento ocupaba un alto cargo en las Fuerzas Armadas...
Pero él era de los complotados contra mi padre y entonces él aprovechó el momento en que Johnny Abbes estaba fuera para ordenar el asesinato de las Mirabal.
O sea, ¿esas órdenes las dio ese alto cargo militar?
Y eso fue con las declaraciones de él cuando lo tomaron prisionero en la Aviación.
A raíz de la publicación de su libro, nosotros en el LISTÍN recogimos muchos testimonios, especialmente de mujeres que narraron casos de torturas en La 40 y en La Victoria, porque habían estado enroladas en el Movimiento 14 de Junio,  entre ellas estaban dos de las hermanas Mirabal y ellas contaron las penurias y los abusos que se cometieron.Bueno, ¿cómo te digo?  Las hermanas Mirabal eran comunistas y lo que yo te dije de los comunistas te lo vuelvo a repetir ahora.
Ok, pero ellas y las otras sufrieron y denunciaron esas torturas. Cuando usted escucha esos testimonios, a usted como mujer ¿qué reacción le provoca?Bueno ya te lo dije anteriormente.
No en términos políticos, sino humanos.
Pero es que son cosas que yo en realidad dudo.
O sea, ¿usted no las cree?
No, yo no creo. Los comunistas siempre inventan cosas y esas personas estaban muy envueltas en el comunismo. Hay que ver las cosas que suceden en Cuba, Dios mío.
Ellas también hablaron de crueldades que se cometieron contra los hombres, algunos de ellos sus esposos, otros hermanos, tíos, padres y allegados y de las numerosas secuelas que dejó el régimen trujillista a cientos de dominicanos. ¿Qué piensa de todo esto?Son cosas muy penosas que ojalá y no hubieran pasado. Pero está muy claro que toda persona que se involucra en actividades subversivas y criminales para atentar contra la vida de un jefe de Estado tiene que saber que si lo agarran, salvo que no sea en un régimen totalitario, lo van a meter preso y lo van a interrogar, y si es culpable, lo van a condenar.
En mi país, con el afán de ser héroes, muchos se inventan toda clase de travesuras. Por eso soy muy escéptica para creer todo lo que dicen. Tengo entendido que en los países civilizados las cárceles han evolucionado mucho, pero en el siglo pasado no era así, y mientras más para atrás, cada vez peores, son sitios de horror.
Por eso no es equitativo pretender  juzgar los métodos del pasado con los estándares del presente. Sencillamente no es justo.
Si usted hubiese tenido participación en la vida política, ¿qué le hubiese aconsejado a su padre. Cómo le hubiese recomendado que tratara a las damas que se alzaron contra su gobierno, y a los demás “rebeldes”?Mi papá nació el siglo antes pasado y se propuso superarse y cuando le llegó su tiempo se trazó el plan para la transformación del país en una nación próspera, y así lo hizo.
A lo largo de su vida pública, comenzando con su madre y terminando conmigo, sólo he oido cosas agradables acerca del trato que reciben las damas de mi padre... De eso se sentía orgulloso. “Es todo un galán”, escribió la periodista puertorriquena Marta Lomar.
Ahí tiene usted el caso de las hermanas Mirabal. El comunismo por esos años era virulento, sin embargo mi papá las invitaba a sus fiestas y  siempre fue caballeroso con ellas.
Cuando fue develado el complot del 14 de Junio que planeaban asesinar a mi padre, claro que estuvieron presas y condenadas por la justicia junto a sus esposos. Pero al poco tiempo, fueron indultadas por mi papá, que tal vez, más vale que las hubiera dejado presas y estarían vivas.
Su desgracia comenzó cuando la CIA le informó a los conjurados para asesinar a mi papá, que no continuarían con el proyecto mientras tuviera el control que tenía en el país. Esto de acuerdo con el libro del Departamento de Estado que investigó los asesinatos de jefes de Estados realizados por la CIA. En consecuencia, había que producir un acontecimiento contundente que desestabilizara el gobierno. Esa fue la sentencia de muerte de esas señoras.
¿Quién las escogió? No sé, ni creo sea posible saberlo, ¿quien las mandó a matar? El alto cargo militar. En declaraciones que hiciera cuando estaba detenido en la Aviación, donde no se podía alegar que fuera torturado, dijo que fue el colaborador de mi padre quien le dio la orden diciéndole que: “había que echarle esa vaina al jefe”. El Servicio de Inteligencia era dependencia de la Secretaria de las Fuerzas Armadas. Johnny Abbes, jefe del SIM, se encontraba  fuera del país.
Mientras se cometía el crimen, a cierta distancia, había un individuo verificando la ejecución del crimen. ¿Sabe usted quién era ese señor?  
De manera que mi papá y su gobierno fueron víctimas del asesinato de las Mirabal. Ese fue el principio del fin. Y todo el mundo lo sabe, pero no es lo mismo ser “víctima de la tiranía” que víctima de los victimarios de Trujillo. Ejemplo a Taváres Justo lo cogieron prisionero y la oligarquía del Triunvirato lo mandó a fusilar. Sin embargo de eso no se habla, porque no deja dividendos.
¿Usted reconocería que su padre fue un dictador, un gobernante opresor, una persona que no respetó las libertades públicas, por una o más de estas causas: porque ese tipo de sistema era común en esa época, porque él estaba en pleno derecho de defender su vida y de proteger a los suyos, porque tenía muchos enemigos o contrarios que aspiraban a sustituirlo. Lo justificaría de esta manera?Cierto que mi papá gobernó autocraticamente, él reconocía que su gobierno era dictatorial. Pero también reconocía que de otra manera no hubiese podido realizar su obra. Y él sí que sabía porqué lo decía. Es un  tema que lo trato ampliamente en mi libro.
La realidad es que logró hacer del país una nación próspera, pujante. Una mirada a lo que era el país en 1930 nos puede ayudar un poquito. Sin fronteras, sin instituciones, sin economía propia, sin programas sociales y un Estado de cosas anarquizadas con revoluciones al doblar de la esquina, los gobiernos en su mayoría duraban meses, y con el país repartido entre unos cuantos “generales”, caciques.
Cualquiera se hubiera transado por lo que fuera con tal que le sacaran de ese bache. La pregunta especulativa del millón es: ¿se podía realizar la obra que hizo mi padre con un régimen democrático? Pero si eso es lo que había tenido el país desde su independencia y el país iba de mal en peor.
Es que para que un sistema democrático funcione el país tiene que estar dotado, primero, de las condiciones de progreso y desarrollo que mostraba la República a la muerte de mi padre: moralidad, amor a la patria y respeto a sus símbolos, educación, cultura al alcance de los más desposeídos, autoridad y respeto, orden público, disciplina, institucionalidad del Estado, trabajo que fomente el desarrollo integral del país, respeto y celos por los bienes del Estado.
¿Cree que en algunas cosas se le fue la mano. Le hubiese gustado a usted que su padre no hubiese sido tildado de ruin, que el pueblo dominicano pudiera reconocer las obras que hizo. ¿Estaría dispuesta a reconocer que Trujillo pudo haber cometido algunos excesos. Le pediría usted perdón al pueblo dominicano por ellos?Cuando un médico acude a curar a un enfermo su intención es salvarlo, sanarlo aunque para ello tenga que usar, bisturís, lancetas, y cuantos procedimientos sean necesarios  para sacar toda la malignidad. Es muy doloroso pero al final, cuando  el paciente está curado, sano y salvo el paciente le da las gracias, no por el dolor que le causó, sino por haberlo curado.
Como dije anteriormente en 1930 el país era un enfermo y en muy mal estado, los gobernantes desfilaban uno tras otro y ninguno curaba al enfermo porque, como dice Abelardo  Nanita, le faltaba lo que a Trujillo le sobraba, “patriotismo”, rodeándose siempre de lo mejor que tenía el país, arrancó con su proyecto. Lo primero fue pacificar el país. Ahí tenemos el caso de Desiderio Arias, que dicen que fue víctima de mi padre. Pero nadie cuenta que este era un señor de  mentalidad montonera, que fomentaba revoluciones si los gobiernos no compartían el gobierno con él.
Mi papá fue completamente solo y desarmado al cuartel general de Desiderio Arias, donde estaba sublevado para hacerlo desistir de su actitud. Mi papá le ofreció muchas cosas, menos repartir el gobierno, como  se usaba entonces. De regreso, volvió a pasar caminando por entre los guerrilleros armados que estaban con Desiderio. Ante esa situación mi papá dispuso que el Ejército actuara para reducirlo militarmente.
Es una historia verídica, auténtica, mostrando mi padre tener un valor y una sangre fría sin parangón. Cantidad de casos como este tuvo que afrontar para lograr un estado de orden y respeto en todo el terrritorio.
Años después vino la era del poderío comunista, queriendo la Unión Soviética adueñarse de nuestro territorio valiéndose de muchísimos tontos útiles que obedeciedo esas consignas no le daban tregua al gobierno de mi papá. Pero si ellos eran agresivos, el gobierno era más agresivo que ellos. Esa fue una constante hasta que bajó Fidel Castro de la Sierra Maestra con su aureola de libertador, jurando pegarle fuego a la cordillera de los Andes.
A nuestro país envió la invasión el 14 de junio de 1959, que venían a instaurar un sistema como el de Cuba y es una pena que tantos dominicanos se prestaron para eso. El resto de la historia es bien conocida.
Luego surgió el Movimiento 14 de Junio, que si bien no todos eran comunistas, la dirigencia sí que lo era. Sólo tiene que leer su declaración de principios. Para resumir, gracias a Dios que el país pudo ser librado de todas esas doctrinas malsanas, diabólicas. Como indico en mi libro, ese fue el último gran servicio que le hizo mi padre al país.
Claro que es inevitable que a lo largo de todo ese recorrer “haciendo camino al andar” tienen que haberse cometido muchos excesos. Pues siempre pasa cuando se tiene que emplear la fuerza de la autoridad. El doctor Balaguer le llamaba “fuerzas incontrolables”.
Me consta que mi papá sirvió al país inspirado por su patriotismo y con la mejor intención, queriendo librarle de todo lo malo y darle siempre todo lo mejor.
Me parece que el perdón debe pedirse cuando se ha cometido una maldad y existe el cargo de conciencia, pero cuando se actúa con la mejor intención para la consecusión de una noble causa, creo que es al revez, que los dominicanos tenemos una gran deuda de gratitud con el generalísimo Trujillo. Sin él no tuviéramos los dominicanos la democracia que vive hoy el país.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Angelita Trujillole cuenta su versión de los hechos a Listin Diario


Escrito por 
Miguel Franjul
La hija del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina, Angelita, aceptó entrar en un diálogo amplio y franco con el director del LISTÍN DIARIO sobre muchos aspectos que jalonaron la vida suya y de su familia, tanto desde el poder como en el exilio, ante la proximidad del 50 aniversario del ajusticiamiento de su padre el 30 de mayo del 1961. Ella ha dicho que perdona y que no odia a los que mataron a Trujillo y admite que su padre fue autocrático y que cometió algunos excesos. He aquí la primera parte de la conversación:
Este 30 de mayo, se cumplen 50 años de la muerte de su padre, el dictador Trujillo. ¿Qué usted sintió cuando se enteró de su muerte?Mi ex esposo (el coronel Luis José León Estévez) recibió una llamada, se puso muy nervioso y salió. No me dijo nada. Entonces yo llamé a mi casa a mi mamá y ella no estaba. Mi papá me había visitado esa noche.
¿A qué hora?
Después que él salió, porque él salió de mi casa, de ahí se fue a donde mamá Julia y bajó para irse a su finca. Era muy tarde y él me dijo: “He venido tan tarde porque estaba esperando comunicarme con Ramfis y Radhamés que estaban en París en esa ocasión y no quería irme a la finca sin hablar con ellos”, y yo le dije: papá, es muy tarde, por qué no te quedas y te vas mañana? Me respondió, no, yo me tengo que ir esta noche. Insistí muchísimo con él, y me dijo, no, yo me tengo que ir. Cogió su carro y se fue.
¿Usted nunca tuvo preocupación que le fuese a pasar algo ese día?Nunca me pasó por la mente. Él salía solo todas las noches. Salía en un carro oficial, con placa oficial, pero como “Benefactor de la Patria”, salía a pasear, a dar vueltas, a ver...
¿Fue una noche como cualquier otra?No, él se iba todos los días a visitarme, pero esa noche llegó muy tarde porque quería hablar con Ramfis y Radhamés por teléfono, que estaban en París. Entonces salió de mi casa y al poco tiempo vino la llamada.
¿La noticia de que lo habían asesinado?
No, no me dijeron nada, el ex esposo mío levantó el teléfono, se puso muy nervioso, no me dijo nada y salió. Después llamé y cuando vi que no llegaba pensé: algo tiene que haber pasado, porque no había noticias, porque lo vi tembloroso. Llamé a casa de mis padres, que quedaba patio con patio, o sea, se comunicaba por el interior, y el oficial de servicio me dijo: “Ay doñita, no se preocupe, su mamá salió, pero no se preocupe”. Y yo dije: algo grande está pasando. Cuando mi mamá regresó a la casa me llamó y me dijo: “Ven para acá en seguida”. Yo estaba con mis tres hijos María de los Ángeles, Luis José y Rafael Leonidas. Me fui enseguida a casa de mi madre.
¿Dónde vivía usted?
Yo quedaba en la Máximo Gómez y ellos estaban en la César Nicolás Penson, pero por dentro del patio nos comunicábamos. Llegué a la casa y encontré a mi mamá muy preocupada con mi tía japonesa la hermana de mi papá. Y me dice: “Tu papá desapareció y no se ha encontrado nada”. Yo le dije: “Mamá, mi papá murió. Mi papá está muerto. No te hagas ilusiones, porque a mi papá no lo agarran vivo nunca. Si lo atacaron, él está muerto”. Entonces dije: “Lo único que yo voy a hacer es tomarme una pastilla, porque yo, cuando me digan y me den la noticia de que mi padre ha muerto, yo sé que no voy a resistir”. Entonces me fui. Ramfis tenía como una suite, donde se hospedaba cuando tenía que quedarse a dormir en casa. Ya él estaba casado y tenía su vida más independiente. En eso llegó el doctor Gómez Fabián, de la Aviación, y yo le dije: “Doctor, póngame una inyección, un calmante, porque en el momento en que digan que mi papá está muerto yo sé que no voy a resistir”. Como a las tres o cuatro de la mañana, entró mi tía Japonesa, llorando muchísimo y me dijo que habían encontrado el cadáver de mi papá y me dijo quiénes eran más o menos los complotados. Todavía no se sabía lo de Pupo Román. Para mí fue horrible.
Cuando le mencionaron algunos de los nombres de esas personas, ¿qué usted pensó?Lo que pensaba era en el dolor que yo tenía de perder a mi padre. Para mí se me estaba acabando el mundo, porque yo era muy apegada a mi padre.
Y supongo que su padre la quería mucho a usted también.También, y su trato hacia mí era muy cariñoso. Él era muy cariñoso y débil conmigo. Radhamés siempre me decía ve pídele permiso a papá para tal cosa para mí, porque tú eres su ojo derecho.
¿Usted se sentía una niña mimada porque él iba todos los días a su casa?Sí, todos los días, pero normalmente íbamos todos a la casa de él en la tarde cuando llegaba de la oficina. Él cenaba muy temprano y nosotros no podíamos cenar tan temprano.
¿Cómo tan temprano, a qué hora?A las 5:30 y a las 6:00 de la tarde, sí, y después se iba a caminar dos horas, por la George Washington, como dos kilómetros, por ahí, y después de comida también, le gustaba caminar.
¿Ese amor no la dejaba a usted ver algunos otros ángulos criticables de su padre?Bueno, en realidad, yo veía en él un gran estadista, veía la gran obra que él estaba haciendo, que indudablemente era una obra fabulosa y para llegar a hacer una obra como la que él hizo, había que hacer también sacrificios porque él tuvo que pacificar al país, que estaba bajo la montonera de Concho Primo.
¿Pero nunca sentía que en el gobierno de su padre se producía esa represión y había muchas limitaciones, usted no percibía que había represión y limitaciones contra la población?Yo lo que veía era mucho progreso y un país que iba desarrollándose en una forma increíble. Había que pensar en 1930, cuando él subió al poder, lo que era ese país.
Todavía persisten algunas de sus obras.Exactamente, yo considero que el país es un museo de Trujillo.
Esa es una expresión nueva.Exactamente, él creó todo en el país.
¿Y cuál usted cree que fue la motivación que tuvieron esos hombres para matar a su padre?Por ambición, absolutamente. No fue patriotismo. Eso se ve con claridad y a través de los años se ha visto.
Pero ellos tenían, de alguna manera algún tipo de vínculo con él.Sí, fueron muy favorecidos, en su gran mayoría. Es que la ambición es una cosa tremenda.
Pero lo que la historia recoge es que ellos querían cambiar el modelo político del país.Yo no creo que ellos quisieron cambiar el modelo político del país. Yo creo que fue por ambición más que nada y se demostró a través de los años.
Los que participaron en la muerte de su padre, bueno la mayoría, no vivió mucho tiempo para demostrar esa intención.Bueno quedaron algunos vivos, fueron muy favorecidos.
¿Qué siente usted por ellos?
No siento odio por nadie. Me costó mucho trabajo que se me quitara ese dolor que yo sentía.
¿Le costó mucho trabajo y mucho tiempo? 
Yo dije, si yo no puedo perdonarlos, Dios ayúdame a que tú los perdones por mí.
¿Usted los perdonó a ellos ya? 
Yo no siento odio, absolutamente por nadie. Los perdono a ellos y a cualquier otro ciudadano dominicano que por su actitud antitrujillista hubiese pensado en matarlo.
¿Si usted se encontrara de frente con el ahora general Imbert Barreras, qué sentiría? 
Yo no se cómo se sentiría él conmigo, pero yo no sentiría ningún odio por él, no me daría alegría, no, pero...
Si Trujillo reviviera, en este momento, y ve a su país, ¿qué usted cree que pasaría? 
Yo creo que se moriría del corazón.
¿Y por qué se moriría de un ataque? 
Si ve su obra, como está la invasión haitiana y esas cosas.
Retomando una pregunta anterior, ¿usted nunca escuchó las versiones de que su padre era muy cruel con sus enemigos, con sus opositores? 
Voy a decirte una cosa Miguel, normalmente los que hablan así son las personas que estubieron involucradas en complots contra él para asesinarlo. Dime tú, ¿en qué país donde hay un complot para asesinar un jefe de Estado, no son fuertes?
Tienen que interrogarlos, tienen que ponerlos en la cárcel y muchas veces, como en Cuba por ejemplo, los fusilan. Mi papá perdonó muchas personas que complotaron contra él.
Y de todas maneras, te voy a decir una cosa, también hay muchas personas que se inventan fantasías para hacerse mártires y héroes ante los demás y ante la opinión pública.
Dígame una cosa, para volver al principio, ¿cuándo usted vio a su papá ya muerto? 
No, yo no lo vi muerto, no tuve el valor de verlo muerto, no quise verlo. Lo tenían en el cuarto. Yo no fui al entierro ni siquiera, estaba en mi cuarto y me tenían sedada porque yo estaba desesperada, tenía mis niños ahí pequeños.
¿Usted sintió que la Era se derrumbaba con él? 
Yo nada más pensaba en la pérdida de mi padre, yo no pensaba en la política ni lo que podría pasar, de lo que nos podían hacer, yo no pensaba en nada... sólo en el dolor de perder a mi padre...
Cuando regresó mi hermano Ramfis de Europa, llegó muy ilusionado con un plan de transición que tenía, pero al no poderlo implementar, salió desilusionado. De todas maneras nosotros, como digo en mi libro, nos habíamos reunido y Ramfis tenía un plan de transición muy aceptable y muy bueno para el país.
¿Y en qué consistía ese plan? 
Primero, apoyar al doctor Balaguer para que organizara elecciones libres y cuando hubiera un gobierno democrático en el poder, Ramfis saldría del país, pues a él no le interesaba la política.
Cuando ustedes se retiran del país se dijo que se llevaban una gran riqueza, cuéntenos esa parte de su vida.La transición a nuestra nueva vida comenzó en París. Allí vivimos un par de años. Luego todos estuvimos de acuerdo para irnos a residir a Madrid donde, después de siete años, con mi primer matrimonio terminado, vine a vivir a los Estados Unidos. Aquí me encontré con el coronel Domínguez, quien desde entonces ha sido mi esposo y si mal no cuento sumamos ya felizmente 43 años de unión matrimonial.
Aunque mi ocupación ha sido siempre de carácter doméstico, puesto que criar y educar correctamente a mis siete hijos es obra de tiempo completo, dejando muy poco tiempo para otras cosas. No obstante, en Europa estudié… Y aquí me incliné por la decoración en la academia de Anita Prist, así como también un curso de bienes raíces. 
Después dediqué los siguientes seis o más años a escribir mi libro “Trujillo mi padre en mis memorias” no demasiado tiempo considerando que no soy escritora y la enorme cantidad de información que logré reunir para esta obra. Dicho sea de paso, te puedo decir que actualmente estoy a tiempo completo dedicada a la traducción de mi libro al idioma inglés.
Para las lecturas, no me gustan los libros ni las películas de ficción. En la biblioteca de mi casa abundan los libros de historia que me fascinan y que leo cuando el tiempo me lo permite. En cuanto a las películas Luis Jose se ríe porque yo digo que la última vez que fuimos al cine, fuimos a ver “Tora Tora”. A él no le gusta ir al cine pero ahora, con los adelantos tecnológicos, puedo ver en mi casa las películas clásicas de Hollywood que son las que más disfruto porque no muestran violencia y son inspiradoras y se pueden ver en familia. Y de último, lo más gratificante de todo, el tiempo que pasamos con los nietos. Es lo más adorable que tenemos los abuelos.
¿Con qué realmente se quedó la familia y qué fue lo más valioso que perdió? 
El Consejo de Estado decretó la Ley de Confiscaciones, pero mucho antes de nosotros salir del país, le habíamos sometido al presidente Balaguer una correspondencia en la cual le informábamos que nuestra familia había tomado la decisión de crear, con la mayor brevedad posible, una fundación llamada “Rafael Leonidas Trujillo” la cual recibiría y sería propietaria única de todos los bienes que poseía la familia Trujillo Martínez, incluyendo todos los bienes de mi papá y los de mi mamá.
Esta fundacion sería administrada por el clero, un consejo de prestigiosos individuos que nada tuvieran que ver con nuestra familia. Los beneficios de dicho conglomerado serían para beneficio directo y exclusivo del pueblo dominicano como era la voluntad de mi padre. Este proyecto está ampliamente detallado en mi libro. A la salida de Ramfis aún no se había terminado y por eso todos esos bienes fueron confiscados por el Consejo de Estado y paulatinamente sustraídos, robados, pillados. Hicieron una verdadera piñata. Y lo más triste es que nadie jamás ha tenido que responder ante la justicia por semejante crimen.
Lo más valioso que perdimos fue el tiempo necesario para, formalmente, traspasar la posesión de nuestros bienes a la fundación, como era la voluntad de mi padre. Para que esos cuantiosos beneficios los disfrutara el pueblo dominicano.
¿Es cierto que los hijos de Trujillo quedaron en la ruina después de la desaparición de su padre y de la salida forzosa del país del resto de los suyos? 
Miguel, bien sabes que la familia Trujillo era o es muy larga, y me imagino que a algunos les tiene que haber ido mejor que a otros, pues eso de la economía es así. Pero yo espero que todos hayan sabido nadar y guardar la ropa, como decimos allá.
Por mi parte solo puedo referirme a los Trujillo Martínez. No es un secreto que mi papá mantenía un control absoluto de las divisas. No sé si leiste en mi libro que en una ocasión mi papá se enteró que mi tía Japonesa y mi tío Luis Ruiz habían enviado un giro de $150,000 dólares al exterior. Los llamó al despacho y le dijo cuanto le disgustaba eso de sacar dinero al exterior, pero todo quedó aclarado al demostrar que esa suma era para cubrir el pago de una maquinaria nueva para la fábrica de zapatos Fadoc de su propiedad.
De manera que ninguno de nosotros tenía dinero fuera del país. Quiero aprovechar para testimoniar algo que también dejo bien claro en mi libro. Ninguno de nosotros recibíamos asignaciones del gobierno, ni contratas. Mi papá, que recibía millones de los ingenios azucareros y de la finca de San Cristóbal, cubría nuestras necesidades. Ramfis creó algunas industrias, como la Chocolatera, la fábrica de pintura, los Molinos Dominicanos, y nosotros éramos accionistas, así es como cada quien fue dándole forma a su economía. Claro, siempre asistido por la generosidad de mi padre.
Fue a raíz de la descomposición política de los últimos meses cuando consideramos que era prudencia necesaria tener algún dinero fuera del país. Mi papá, al enterarse, molesto le dijo a Ramfis: “Y ya te estás preparando para salir huyendo p...” 
Quiero dejar constancia que en el capítulo VII pág. 360 de mi libro queda ampliamente demostrado y de manera irrefutable que mi papá, en ningún momento, tuvo fuera del país ni un solo centavo, ni bienes de ningún otro género. Nosotros cuando salimos no teníamos un consorcio, sino que cada quien era responsable de lo suyo.
A Ramfis le gustaba comentar de su éxito económico en un mercado tan competitivo como el europeo, pero murió cuando apenas tenía 40 años. De mi hermano Rahdamés no es mucho lo que puedo decir, pues su independencia, además de económica, era física también. En cuanto a lo que a mí respecta, le puedo asegurar que si me quejara sería muy ingrata.
Pero nosotros, mi mamá, cuando nosotros éramos pequeños, sacó una cuenta para cada uno de nosotros, para mi hijo menor, Rafael Leonidas Trujillo Martínez, allá estuvo poniendo dinero todos los años y logró sacar esas cuentas y de esas cuentas es que nosotros hemos vivido toda la vida. Nosotros no sacamos un centavo de las inversiones que habían allá en Santo Domingo. Mi mamá sabía la idea de mi papá, él decía “yo de aquí al cementerio” y nunca quiso sacar un centavo de la República Dominicana.
Todas las inversiones las hacía allá.
Desde entonces hasta ahora, ¿cómo ha vivido Angelita Trujillo? 
Indudablemente que desde que nací hasta las 21 años que salí del país, yo viví una vida privilegiada por las atenciones de mi madre, el amor de mis padres, mis hermanos, muy buenas amistades que todavía conservo aparte de unas cuentas que han fallado, pero muy buenas amistades que están siempre y han sido muy consecuentes y sinceras conmigo.
Empezamos a vivir allá en París, estuvimos más o menos un año allá, de ahí fuimos de vacaciones a Madrid, mi mamá se entusiasmo porque sus padres eran españoles y quiso. Allá había muchas personas que ella conocía, tenía familiares allá en España y quiso que nos fuéramos todos a vivir a España. Allí viví 6 años más o menos hasta que terminó mi primer matrimonio entonces vine a Estados Unidos, donde encontré, nos encontramos el coronel Domínguez y yo, nos casamos.
¿Qué tiempo tienen ustedes ya de casados? 
Tenemos 43 años.
¿Cuántos hijos tienen? 
Son 3 del matrimonio anterior y cuatro del segundo.
¿Qué usted hace hoy, como vive, a qué se dedica? 
Ahora mismo estoy traduciendo mi libro al inglés y después de terminar el inglés lo voy a traducir al francés también.
La familia Trujillo sigue siendo vista con muchos recelos en el país. ¿Qué ha significado para los hijos, nietos y biznietos de Trujillo llevar este apellido? 
Llevar el apellido de mi padre es para mí, y afortunadamente para mis hijos, un privilegio y un honor.
Los enemigos políticos de mi padre han querido satanizar su nombre, pero a nosotros, conocedores de la verdad, nadie nos puede confundir.
Mi padre nació en San Cristóbal en el 1891, periodo de muchas limitaciones, por lo que su educación fue muy limitada, pero él era un ser excepcional, poseedor de cualidades que pocas veces se aunan en un sólo individuo. Superando todos los escollos, ingresó en el Ejército y a los ocho años era ya su jefe y un par de años después era presidente de la República y como si todo eso fuera poco, más tarde la universidad le entregó un doctorado… 
Ya en la Presidencia, se trazó un ambicioso plan para sacar el país de la miseria y el atraso en que vivían los dominicanos y elevarlo al nivel de respeto y prestigio internacional de que gozaba en 1961. 
Pero eso no vino como el maná del cielo, sino que fue un arduo proceso de lucha que comenzó con la pacificación del país en esos años difíciles de Concho Primo. Priorizó la creación de un sistema escolar que diera educación y cultura a todas las generaciones presentes y futuras del país entero.
Luchaba intensamente para sanear la economía recuperando las aduanas intervenidas y saldando la deuda externa. Para crear entonces un sistema financiero como el que tenemos hoy en el país. 
Llevó a cabo programas sociales que hacían falta por todo el territorio. Los servicios públicos y de higiene se podían comparar a los de los países más adelantados del mundo. Asombroso fue también todo el inmenso programa de obras públicas. La electrificacion del país, construcción de carreteras, puentes, muelles etc.
Luego el impresionante desarrollo agrícola que tuvo el país, exportábamos arroz, habichuela, carne… hasta leche llevaba un avión carguero a Puerto Rico, al que le lamaban El Lechero. Otra hazaña fue la dominicanización de la frontera. Y así cientos y cientos de obras por todo el país.
De manera que al evaluar esa monumental obra de gobierno, ¿cómo podría yo permitir que moralistas sin moral me quiten el orgullo que siento de ser hija del hombre que construyó esa nación?

jueves, 19 de mayo de 2011

Añaden 12 años de Balaguer a Era de Trujillo


Escrito por: TOMÁS VIDAL RODRÍGUEZ
La  Era de  Trujillo no fue de 31 años, sino de 43 porque la población dominicana   comenzó a liberarse  de la influencia trujillista  a partir de 1978 cuando termina el período de los 12 años de   Joaquín Balaguer, de quien está  comprobado que su  primer mandato   fue una dictadura.
Las consideraciones fueron  expresadas por los directivos de la Fundación 30 de Mayo representadas por el  doctor  Eduardo Díaz presidente,  el ingeniero Luis Manuel Pellerano Amiama, el expresidente,  licenciada Mayra Báez de Jiménez, secretaria  y Salvador Estrella hijo  durante su participación en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones  Corripio.
Mayra Báez de Jiménez expresó  que los   12 de años de     gestión de Joaquín   Balaguer están calificados como una dictadura constitucional porque  durante este período se  implementó una política de borrar  la memoria histórica del país,  se produjo un  exterminio de los opositores,   se tergiversaron  acontecimientos  históricos y no hubo forma  de que se hablara de Trujillo en las escuelas.
Otra evidencia de  obstrucción  histórica  se comprueba porque  durante los 12 años   los cuartes de las provincias llevaban los nombres de los  Héroes del 30 de Mayo   “un día amanecieron sin  esos nombres  y los guardiías  sólo argurmentaron que el  viento se lo había llevado”.
Luis Manuel Pellerano Amiama y Eduardo Díaz  citaron  que todavía caminan por las calles algunos de estos promotores entre ellos el ex general  Melido Marte, quien fue la persona que incautó parte de las propiedades de los Héroes del 30 de Mayo, pero persiste el   hoy el inrespeto histórico porque  todavía le  quitan el nombre a un tramo de la autopista Juan Pablo Duarte, próximo a Navarrete, para  nombrarla     Joaquín Balaguer, según dijeron.
La directora del  Museo de la Resistencia, Luisa de Peña  Díaz expresó  que la población dominicana desconocía  que  durante los 31 años de la Era de Trujillo  hubo más de  50 mil víctimas entre ellos  17 mil nacionales haitianos que perdieron la vida durante el genocidio de  1937.
El presidente de la Fundación, el doctor Eduardo Díaz, expresó que a  partir de este año pretenden implementar programas educativos en las escuelas para cambiar la conciencia de la población, porque mientras permanezca el clientelismo políticos y los cultos a la personalilidad  es una muestra de que existe  un  Trujillo en cada dominicano.
Dijo que charlas y conferencia  se explicará  como   como operaban  los campos de exterminio de  Trujillo en las cárceles del   Sisal de Azua y los  Sembradío de arroz en  Nagua donde ejecutaban los presos políticos, los campesinos  “a quienes    hacían trabajar como esclavo y luego lo asesinaban para no pagaban”
También se hablará de la Cárcel 40  comandada por  Paulino y las acciones de    Felix Vernardino en la región  Este, en el Cibao José  Estrella  en su condición de delegado de Trujillo y padrino de Ranfis.
Tierra
En la misma   conversación Eduardo Díaz  y Manuel Salvador Estrella explicaron  cómo Trujillo era el mayor terreteniente dominicano  porque de   tres millones de tareas de tierras cultivables él   poseía más de dos millones y el   51%  de las industrias  eran de  su propiedad, pero  tenía acciones en alrededor de un 25% de la restante.
Dijo que cuando una finca costaba un millón de pesos Trujillo ofrecía 100 mil y si el propietario  ponía  resistencia  al  día siguiente aparecía el capataz muerto  y si  continuaba luego mataban el   dueño.
También hay que destacar las acciones de Petán  Trujillo quien  asesinó más de 130 obreos  para no pagarles y los enteraba  en fosas comunes.
Otro de los documentales    explicará como se pretendió exterminar    familias completas entre ellos los Perozo, los  Patiño, los Bencosme,  los  Vásquez Rivera, los  De la Maza y los  Díaz.
Asociación  de dictadores
Luisa de Peña   expresó que  resulta notorio cómo  se  organizó una asociación de dictadores de la época integrada por  Rafael Leonida Trujillo Molina;  Anastacio Somosa, en Nicagua;  Francisco Franco de   España;  Castillo  Carlos Castillo Armas en Guatemala y Gerardo  Machado y  Fulgencio Batista en  Cuba, Juan Domingo Perón  en Argentina, Marcos Pérez Jiménez en  Venezuela; Gustavo   Rojas Pinilla en Colombia, para perseguir sus opositores  por cualquier parte del mundo  y dar golpes de Estado tal como ocurrió en  Costa Rica, Guatemala.
UN APUNTE
El Museo
El Museo posee  168 mil documentos digitados declarados    patrimonio del mundo por la Unesco en el año 2008 y  será inaugurado el 29 de mayo  y  abierto al público el 31, pero desde hace tres años    operan  de manera virtual ofreciendo y recibiendo millares de visitas.

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