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martes, 6 de enero de 2015

Envían a un centro de salud mental mujer acusada de quitarle la vida a su hijo

A solicitud de la Fiscalía de la provincia Santo Domingo, el Juzgado de Atención Permanente impuso el ingreso a un Centro de Salud Mental por tres meses a una mujer acusada de cometer infanticidio.
La medida fue tomada por la jueza Josefina Ubiera Guerrero, contra la imputada Ana Iris Paredes, de 27 años de edad, acusada de ocasionarle la muerte a su hijo menor de siete meses, cuyo nombre se omite por razones legales.
El Ministerio Público asignó a los hechos la calificación jurídica provisional como violación a los artículos 395 y 302 del Código Penal Dominicano.
Según el expediente, el hecho ocurrió el 30 de diciembre del 2014 en el sector Juan Tomás, Provincia Santo Domingo Oeste, momento en que la imputada, supuestamente afectada por trastornos mentales, causó la muerte a su propio hijo.
La mujer deberá cumplir los tres meses recluida y bajo tratamiento médico en el Hospital Psiquiátrico Padre Billini, hasta que los médicos determinen que la misma se encuentre apta para asistir a un llamado para conocerle juicio de fondo.

martes, 7 de octubre de 2014

Mayoría adictos padece de otro trastorno

MADRID. (elmundo.es). Lo llaman el síndrome de la puerta equivocada. Ni lo tratan por sí solos los centros de atención a la adicción ni tampoco las unidades de Psiquiatría del sistema público de salud. La patología dual, en la que conviven los trastornos mentales y el consumo de sustancias psicoactivas, aún parece ser invisible a pesar de su magnitud. Al menos el 70% de los pacientes adictos padece una alteración psiquiátrica y se calcula que alrededor del 51% de las personas con enfermedad psiquiátrica tiene problemas con el abuso de sustancias, incluyendo el tabaco.
Una doble afectación que, en la mayoría de los casos, se ignora, por lo que resulta imposible establecer un abordaje correcto y eficaz. “Si tienes un paciente con esquizofrenia y no consideras su adicción, las drogas que ingiera van a interferir en su tratamiento antipsicótico, requiriendo dosis mucho más altas, lo que conlleva efectos secundarios y, al final, el paciente abandona la medicación”, expone a EL MUNDO una de las expertas más relevantes en esta materia, Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU.
Si lo que se desconoce del adicto es el trastorno mental que puede haber detrás, el fracaso de la terapia está casi asegurado. Teniendo en cuenta, tal y como argumenta la experta, que, por ejemplo, entre las personas con trastornos de la ansiedad aumenta enormemente el riesgo de alcoholismo” (el 80% de estos enfermos abusan del alcohol), por mucho que los profesionales aborden su adicción, la lucha contra la ansiedad que le lleva a beber está prácticamente perdida. Su tratamiento, remarca Volkow, “debería incluir el problema de la dependencia a sustancias”. Si los cambios cerebrales que explican las conducta adictiva del paciente, continúa, “no se atienden adecuadamente permanecerán, haciendo por lo tanto que la adicción sea una enfermedad crónica como la hipertensión”.
“Tenemos que mejorar muchísimo”, afirma la especialista. Se puede decir que no hay ningún país del mundo que sirva de ejemplo en el abordaje integral de esta patología porque directamente no está reconocida ni por el último Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (el llamado DSM5, una especie de biblia de la Psiquiatría) ni por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Sigue predominando la visión conservadora que asume la adicción como un problema de debilidad de carácter o vicio y no como una enfermedad cerebral y mental”, explica Volkow. Paradójico teniendo en cuenta que ya en los años ochenta se demostró que en las personas adictas existe un desajuste cerebral que afecta al funcionamiento de las áreas que permiten ejercer el control sobre los deseos, es decir, interfiere en la capacidad para dominar los impulsos. ¿A qué se debe este desajuste? Al igual que en otros trastornos mentales, existen factores neurobiológicos, ambientales y genéticos. “Sabemos que -claramente- hay diferencias genéticas que determinan que una persona sea mucho más vulnerable que otra”, asegura Volkow.
Estas particularidades cerebrales se han constatado, en buena medida, gracias a las investigaciones de la doctora Volkow, reconocida mundialmente por ser pionera en el uso de imágenes cerebrales para estudiar los efectos tóxicos de las drogas y sus propiedades adictivas. Sus trabajos han documentado los cambios que se producen (por culpa de las drogas) en el sistema de la dopamina y que afectan las acciones de las regiones frontales del cerebro involucradas en la motivación, el impulso y el placer, así como la disminución de la dopamina en el cerebro. Hallazgos que verifican que la drogadicción es una enfermedad del cerebro, “un problema médico que puede ser tratado y rehabilitado, como se hace con otro tipo de enfermedades que tienen que ver con el cerebro, como la epilepsia”, comenta Volkow.
Sin embargo, y a pesar de las evidencias científicas, los consensos profesionales continúan excluyendo la patología dual del católogo oficial de enfermedades psiquiátricas, por lo que los afectados siguen sin tener una puerta abierta que les brinde un abordaje integral, correcto y eficaz. Al ser tratados sólo en un aspecto, expone Nestor Szerman, jefe de servicio de Salud Mental en el Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, “esta doble enfermedad mental se alarga” y se enmaraña. Surgen recaídas, conlleva mayor riesgo de hospitalización, violencia, complicaciones médicas y encarcelación”.
En palabras de Nora Volkow, “la falta de diagnóstico y tratamiento inciden en la elevada morbilidad y mortalidad de los pacientes” y el sufrimiento de sus más allegados. “De todas las enfermedades, la que más destruye la vida familiar es la adicción”.
Un abordaje integral no sólo evitaría estas consecuencias y lograría un tratamiento eficaz, además, desde el punto de vista de la eficiencia, “también se reducirían costes”, asegura Szerman, porque, directamente, “disminuirían las duplicidades que hay en los recursos disponibles”. En los servicios paralelos, agrega, “son frecuentes las dificultades de accesibilidad, poca adherencia, atención, continuidad de los cuidados, mensajes contrarios…”.
Esta terapia conjunta, puntualiza la investigadora estadounidense, “incluye también la atención médica a otros problemas clínicos que coexistan con la patología dual que son bastante frecuentes. Por ejemplo, los que tienen dolor crónico son muy difíciles de manejar y en ellos, la prevalencia del consumo de drogas es mucho más alto.
Los más adelantados en este asunto, señala Volkow, “son los psiquiatras españoles”. De hecho, el término se acuñó en nuestro país por el profesor Miguel Casas que, junto con Nestor Szerman, han situado a la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD, constituida en 2005)a la cabeza mundial en este área científica.

sábado, 2 de marzo de 2013

Hallan efecto genético común en 5 trastornos por males siquiátricos


 LONDRES.  (BBC Mundo).  El autismo, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, el trastorno bipolar, la depresión y la esquizofrenia comparten varios factores genéticos de riesgo, según un estudio llevado a cabo por investigadores en el Reino Unido y otros países.
Versiones de cuatro genes aumentaron las probabilidades de los cinco trastornos. Estos hallazgos fueron publicados en la revista The Lancet.
El estudio internacional comparó los códigos genéticos de 33.000 personas con enfermedades mentales con los de 28.000 sin trastornos.
Según los resultados, cuatro variantes genéticas parecían aumentar el riesgo de las cinco enfermedades estudiadas. Dos genes estaban involucrados en el balance del calcio en el cerebro.
Tanto el ambiente como cientos de genes pueden afectar las probabilidades de desarrollar estas condiciones.
Sin embargo, la genética psiquiátrica está intentando describir estos trastornos bajo la premisa de qué es lo que los causa, en vez de simplemente describir los síntomas.
Uno de los investigadores, Nick Craddock, profesor de psiquiatría de la Universidad de Cardiff, dijo que (su trabajo) "señala el inicio de una posible nueva era para la psiquiatría y las enfermedades mentales".
"Este es un método científico que ayuda a entender lo que no funciona en el cerebro, los químicos, los sistemas del cerebro, que son importantes en las enfermedades".
El experto dijo que también podría ayudar a concebir nuevos tratamientos y mejores formas de diagnóstico.
El doctor Gerome Breen, del Instituto de Psiquiatría del King's College en Londres, dijo que el estudio "señala con bastante claridad que hay un efecto genético común entre estos trastornos".
Marjorie Wallace, de la fundación de salud mental Sane, considera que los hallazgos "resaltan la necesidad de entender los factores genéticos y biológicos de estos trastornos, a fin de que se puedan tener tratamientos y terapias más efectivas".

domingo, 11 de diciembre de 2011

Fobias un miedo que vive dentro



¿Que Es la Fobia?


Fobia no es más que un transtorno de Salud emocional caráterizada por miedo ante objetos, animales o situaciones concretas que pueden cambiar la vida de una persona, su caráterización es el miedo pero también puede ser por odio o rechaso hacia un objeto, determinado por ejemplo la Xenofobia.

El miedo es una reacción común y sana como mecanismo de defensa, además es algo al que todo hemos experimentados,  pero esa situación se pone extrema interfiere o permanece con nuestra conducta para reaccionar nuestro estilo de vida.


Las personas con fobias intentan evitar lo que les provoca miedo. Si eso no es posible, pueden experimentar:
  • Pánico y miedo
  • Taquicardia
  • Falta de aire
  • Temblores
  • Un fuerte deseo de huir



Posibles Causa




Las investigaciones al respecto indican que existen ciertos factores genéticos y ambientales que favorecen la aparición de una fobia. Asimismo, las situaciones en las cuales se desencadenan de manera más intensa son aquellos momentos donde la persona, por distintos motivos, está sometida a estrés.

Una de las causas posibles por las que surge una fobia específica es que la persona haya tenido en su infancia una experiencia traumática, a la que después asocia el elemento que le causa temor. La asociación puede ser directa o indirecta. Es directa cuando ha sido ese elemento la causa misma que desemboca en una fobia: por ejemplo, un niño es arañado por un gato furioso, y a consecuencia de ello el niño crece y se convierte en un hombre con ailurofobia -fobia a los gatos-. En cambio, es una asociación indirecta cuando el temor aparece desplazado: en la televisión norteamericana mostraron el caso de una joven que, habiendo sido abusada sexualmente de niña, había desarrollado una curiosa fobia a los pepinillos.

Aún resta saber si cualquier persona sometida a un determinado estímulo puede desarrollar una fobia, o si es necesaria cierta predisposición genética para desencadenarlas. Algunos científicos se preguntaron esto al ver que en muchos casos, los hijos repiten la fobia de los padres: por ejemplo, una madre con aracnofobia les transmite a sus hijos su propio miedo a las arañas. Sin embargo, no necesariamente se trata de herencia genética, sino que simplemente puede tratarse de un comportamiento aprendido.

Asimismo, ciertas fobias tienen como causa los resabios de un comportamiento instintivo: a lo largo de los siglos, el hombre ha temido a ciertos animales peligrosos como las arañas y las serpientes, o a fenómenos climáticos como las tormentas. Y por supuesto, hay fobias que son absolutamente culturales como al número 13 (en los países occidentales, ya que los orientales temen al número 4), a Halloween o a los extranjeros.

En muchos casos, las personas no recuerdan las causas que los llevaron a desarrollar su fobia, especialmente cuando se trata de fobias específicas. Otras veces, en cambio, pueden recordar uno o varios sucesos que los llevaron a ellas, sobre todo cuando de fobias sociales se trata. Las causas de que una persona desarrolle, por ejemplo, glosofobia –miedo a hablar en público- pueden remitirse a situaciones en el pasado, que la persona haya experimentado como de humillación pública: burlas de sus compañeros, risas maliciosas, críticas, etc., y que en su momento hayan herido la autoestima del niño.

En cualquiera de los casos, la reacción ante las fobias suele ser la evitación de la situación tan temida. Esto puede llevar a que las personas vean deteriorada su vida social, laboral y afectiva. Por fortuna, en la actualidad existen varias maneras de tratar una fobia.


Tipos de Fobias Más Comunes



Aracnofobia: Se trata del miedo a las arañas. En los casos más serios, el pánico puede ser detonado incluso al ver una fotografía.

Fobia Social: Se trata de un persistente e intenso miedo a ser juzgado negativamente en situaciones sociales. Es una fobia de las más comunes entre adolescentes y jóvenes. A diferencia de lo que sucede en la mayoría de las fobias, esta fobia social es igualmente común en hombres y mujeres.

Aerofobia: Se trata del tan común miedo a viajar en avión.

Agorafobia: Se trata del miedo a los espacios abiertos, y es un trastorno más común entre las mujeres que entre los hombres.

Claustrofobia: Al contrario que la agorafobia, este trastorno implica el temor a quedar confinado a espacios cerrados.

Acrofobia: Se trata del miedo a las alturas, no simple vértigo sino un temor que ocasiona ansiedad a quienes lo padecen

Emetofobia: Se trata de la fobia al vómito o a vomitar.

Carcinofobia: Se trata del miedo a contraer cáncer. Es uno de los temores más comunes desde el momento en que la mayoría de los adultos siente aprensión ante la posibilidad de manifestar esta enfermedad.

Brontofobia: Son comunes las fobias que involucran elementos climáticos o determinados fenómenos meteorológicos, y éste es el caso de la brontofobia.

Necrofobia: El miedo a la muerte es algo natural e instintivo en el hombre, posiblemente porque la muerte es lo desconocido.


Famosos con Fobias o temores




Miedo a la oscuridad (acluofobia, escotofobia)
Actores como Keanu Reeves se ha visto envuelto en más de un aprieto debido al miedo que le provoca los lugares oscuros. Al grabar escenas de películas como The lake house o Matrix reloaded, el artista se ha visto obligado a pasar varias horas lejos de la luz solar.

Miedo a las alturas (acrofobia, altofobia, batofobia)
Curiosamente, uno de los actores que padece de esta incómoda fobia es Tobey Maguire, quien durante las grabaciones de El hombre Araña se vio obligado a recurrir a la ayuda de efectos especiales y dobles para evitar pararse varios metros lejos del suelo.

Miedo a los lugares públicos (agorafobia, agarofobia, agoraphobia)
Kim Basinger prefiere pasar varias semanas encerrada en casa para evitar salir sola a las calles. La actriz sufre de un terrible pánico a las multitudes y a los lugares abiertos.

Miedo a los truenos (Astrafobia)
La diva del pop Madonna padece de una terrible fobia a los truenos. Amigos cercanos a la cantante aseguran que la artista tiene a comportarse como una niña aterrada cada vez que anuncian una tormenta.

Miedo a las cucarachas (Fobia a las cucarachas)
Las cucarachas son una verdadera pesadilla para la actriz Scarlett Johanson, quien puede hasta desmayarse cada vez que uno de estos insectos se cruza en su camino.

Miedo a Volar (aerofobia)
Artista como Jennifer Aniston, Whoopi Goldberg o Colin Farrel, pasan un mal momento cada vez que tienen que tomar un vuelo comercial. En varias oportunidades la protagonista de Friends ha preferido rechazar un contrato para ahorrarse el disgusto de tener que subir a un avión.

Miedo a las mariposas (fobia a las mariposas)
Nicole Kidman se estremece de miedo cada vez que ve una mariposa. Un miedo poco común, pero igualmente desproporcionado, que la ha llevado a rechazar millonarios contratos.

Miedo al agua
La actriz Carmen Electra, quien saltó a la fama gracias a su participación en la serie Guardianes de la Bahía sufre de fobia al agua. Cada capítulo del exitoso programa resultó una verdadera tortura.

Natalie Wood tenia miedo al agua de manera irónica murió ahogada

Otros artista han confesado fobias como Uma Trurman, quien confesó ser claustrofóbica; Brad Pitt, no puede resiste ni un segundo cerca de los tiburones; Justin Timberlake, tema a las serpientes; Orlando Bloom, siente gran pánico cuando ve un cerdo; Daniel Radcliffe tiene miedo a los payasos; y Michael Jackson vivió traumado por los gérmenes


Tratamiento




Las terapias psicológicas4 que pueden ser beneficiosas para las personas que padecen fobia son: la técnica de "inmersión" o las terapias graduadas de exposición, entre las que se encuentra la Desensibilización Sistemática (DS). Todas estas técnicas se enmarcan en el enfoque de la terapia cognitivo-conductual (TCC).5 6 7 En algunos casos, también pueden ser de ayuda los medicamentos ansiolíticos. La mayoría de las personas que tienen fobias entienden que están sufriendo de un miedo irracional o desproporcionado, aunque este reconocimiento no impide que sigan manifestando esa intensa reacción emocional ante el estímulo fóbico.

La exposición graduada y la TCC trabajan con la meta de desensibilizar a la persona y de cambiar los patrones de pensamiento que están contribuyendo a su miedo. Las técnicas basadas en la TCC son a menudo eficaces, siempre y cuando la persona con este problema esté dispuesta a someterse a un tratamiento que puede durar algunos meses (en ocasiones semanas). Hay otras orientaciones terapéuticas, como el psicoanálisis o la programación neuro-lingüística (PNL) que abordan estos problemas clínicamente, pero sus resultados no se han verificado científicamente.

Algunas Fobias


Hippopotomonstrosesquippedaliophobia, que no es sino el miedo a las palabras largas.
Aerofobia: miedo a las alturas. (No confundir con Vértigo, que sólo es una sensación de mareo).
Aeroacrofobia: miedo a los sitios altos y abiertos.
Agorafobia: miedo a los lugares abiertos.
Aicmofobia: Miedo a las agujas o a objetos punzantes.
Aliumfobia: Miedo al ajo.
Ailurofobia: Miedo a los gatos.
Alodoxafobia: Miedo a las opiniones.
Amatafobia: miedo al polvo.
Amaxofobia: Miedo a conducir un vehículo.
Androfobia: Miedo a los hombres.
Antropofobia: miedo a las personas o a la sociedad.
Aracnofobia: miedo a las arañas o a los arácnidos.
Araquibutirofobia: miedo a que algún alimento se quede incrustado entre los dientes o se pegue al paladar.9
Astrafobia: Miedo a los relámpagos y a los truenos.
Autofobia: miedo de quedarse solo.
Belonefobia: miedo a los objetos punzocortantes (agujas, alfileres, cuchillos, navajas, sierras, jeringas, etc) comunmente relacionada con otras fobias como la hemofobia y la traumatofobia.
Bogifobia: miedo a los duendes y monstruos.
Cacofobia : Miedo a la fealdad.
Canofobia : miedo a los perros.
Claustrofobia: miedo a los lugares cerrados.
Clinofobia: miedo a acostarse en la cama o a irse a dormir
Coulrofobia: miedo a los payasos.
Crometofobia o Crematofobia: miedo al dinero y valores de capital.
Dendrofobia: miedo a los árboles.
Efebofobia: temor hacia los jóvenes o adolescentes.
Enoclofobia, Demofobia, u Oclofobia: miedo a las multitudes de personas, ya sean en lugares abiertos o cerrados.
Entomofobia: miedo a los insectos.
Escalofobia: miedo al colegio.
Espectrofobia: miedo a los fantasmas.10
Gamofobia: horror del matrimonio.
Gelotofobia: Miedo a la burla.
Ginofobia: Miedo a las mujeres.
Hemofobia: miedo a la sangre.
Hexakosioihexekontahexafobia (Abreviado trihexafobia): miedo irraccional al número 666.
Hidrofobia: miedo al agua.
Hipopotomonstruosesquipedalofobia: Miedo a las palabra largas.
Homofobia: miedo a la monotonía, la homosexualidad, o a volverse homosexual.11
Hoplofobia: miedo a las armas o, mas bien, las armas de fuego.
Islamofobia: temor inducido en contra de las culturas islámicas o musulmanas.
Ictiofobia: miedo a los peces
Laliofobia o Lalofobia: miedo a hablar a otros o al público en general.
Lepidopterofobia o Motefobia: miedo a los lepidópteros (mariposas, polillas).
Leucofobia: miedo al color blanco.
Ligirofobia: miedo a las explosiones o ruidos fuertes.
Ligofobia: miedo a la oscuridad.
Lutrafobia: temor a las nutrias.
Necrofobia: miedo a los muertos/cadáveres.
Nictofobia: temor a la oscuridad.
Numerofobia: miedo a los números.
Ofidiofobia:miedo a las serpientes.
Ponofobia: temor morboso al dolor o a la fatiga.12
Quimiofobia: prejuicio contra las sustancias químicas.
Radiofobia: miedo a la radiación.
Rupofobia: miedo a la suciedad.
Sesquipedalofobia: miedo irracional a pronunciar las palabras largas o complicadas (más frecuente en idiomas como el inglés, donde predominan las palabras de una o dos sílabas)13
Selacofobia: miedo irracional a los tiburones.
Sexofobia: miedo al sexo, o a algunas de sus practicas.
Telefonofobia: miedo a los teléfonos.
Traumatofobia : miedo a los accidentes.
Tremofobia: miedo a los temblores
Tripofobia: miedo a los agujeros en conjunto
Variabofobia: miedo a las variables.
Venustrafobia: miedo a las mujeres hermosas.
Xenofobia: temor o desagrado en contra de los extraños o extranjeros.
Xilofobia: miedo a los objetos de madera.
Zemifobia: temor a los topos.
Zoofobia: temor a los animales.





Tomado de:
http://www.fobias.net
Revista Muy Interesante
http://www.nlm.nih.gov
http://es.wikipedia.org


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